El proyecto se basa en la reforma de una vivienda situado en el barrio del Guinardó de Barcelona en una finca construida en el año 1977. Tiene una distribución con dos zonas muy diferenciadas. En la parte de fachada principal se ubica el comedor, sala de estar y el dormitorio principal. En la parte posterior nos encontramos con la cocina, el pasillo, el baño y un dormitorio secundario. El dormitorio secundario y la cocina dan al patio de luces del edificio.

Para dar una respuesta a la demanda de los nuevos inquilinos realizaremos un vaciado de las estancias: baño, pasillo y cocina para emplazar de nuevo estos elementos. La estrategia del proyecto será que todos los elementos que forman la vivienda puedan disfrutar de luz natural y conseguir reducir el consumo energético.

Eliminando el pasillo se obtendrá un baño y una cocina que disfrutarán de luz natural y una nueva estancia de lavadero. Entre la cocina y la sala de estar-comedor se colocará una gran puerta corredera para poder separar los espacios. Los ámbitos transformados se unificarán con un pavimento continuo de un suave color gris que se armonizará con el tradicional terrazo existente, que se restaurará por su durabilidad y resistencia. Se mantendrá este color oscuro confluyente para la neutralidad del resto de colores blancos y grises que encontraremos en la vivienda tanto en elementos horizontales cómo verticales.

En el espacio central se ubicará el distribuidor que permitirá la entrada a los dormitorios, el baño y la sala de estar y comedor. Todas estas estancias destacarán por tener su ventana y  estar iluminadas de forma natural.

La entrada y el lavadero reutilizarán la madera de pino melis del altillo actual. Una madera especialmente apreciada para la construcción en la ciudad condal. De nuevo se usará como altillo para prevalecer el almacenamiento que ya existía y también como registro para las instalaciones.